Miel ¿El remedio casero por excelencia?

Jun
12 2020

¿Cuántas veces has oído que puedes mejorar la tos tomando un jarabe casero hecho con agua, cebolla, miel y limón? ¿Es eso cierto? ¿Qué hay de mito y qué de verdad en esa creencia popular?

Es importante entender que la tos es un reflejo desencadenado para eliminar cuerpos extraños de la vía respiratoria, por irritación o inflamación, por catarro, gripe, irritantes, alergia, tabaco, incluso por coronavirus. Por tanto, la tos es necesaria para mantener la vía aérea despejada. Pero si persiste, molesta, altera el sueño y hasta provoca vómitos.

La garganta y el árbol respiratorio deben mantenerse hidratados. Los procesos respiratorios provocan inflamación y aumento de mucosidad espesa (flemas).

Se suelen diferenciar dos tipos de tos:

Tos seca: sin flemas. Se produce por sequedad e irritación de la garganta.

Tos productiva: con flemas. Expulsa el exceso de moco de las vías respiratorias, por lo que NO es recomendable “cortar” esta tos.

Nos centraremos en la tos seca. Hay bastantes remedios enfocados a hidratar y calmar estas mucosas (superficie de las vías respiratorias).

– Es importante aportar hidratación, para mayor fluidez y favorecer la expulsión de secreciones.

– Ambiente húmedo: humidificador poniendo un recipiente con agua caliente o dando un baño caliente.

– Jarabe con agua, cebolla, miel y limón. En un artículo del Dr. Fedullo se desmontó el mito de la cebolla. Sin embargo, en cuanto a miel y limón, sobre todo con respecto a la miel, no he encontrado artículos que la desmientan, al contrario, hay muchos a favor.

¿Es saludable la miel?

Los jarabes, al ser espesos y pegajosos, recubren la parte posterior de la garganta (donde suelen estar los receptores que se estimulan  y producen la tos)  y alivian su irritación.

La miel es un alimento natural que aporta energía.

– Por su densidad, ejerce acción local demulcente (protege y suaviza las mucosas) y calma la tos.

– Efecto osmótico, reteniendo líquidos y mejora la sequedad de las mucosas.

– Tiene vitaminas y oligoelementos.

– Mejora la microbiota (bacterias buenas) del tracto gastrointestinal.

– Comparada con placebos, tiene más efecto que éstos sobre la tos.

– Capacidad antimicrobiana y antiinflamatoria. Libera citoquinas: agentes contra los microbios. Contiene peróxido de hidrógeno, antioxidantes, lisozimas, polifenoles, ácidos fenólicos.

– Sobre heridas (en la antigüedad), efecto antiséptico, antimicrobiano y cicatrizante.

En un estudio comparativo de la miel y placebo en 300 niños con tos, entre 1-5 años con infección del tracto respiratorio superior, mejoró significativamente la tos con la miel 

Pero atención, la miel está contraindicada en niños menores de un año por la inmadurez de su aparato digestivo ya que corren el riesgo de padecer botulismo (desarrollo de esporas del Clostridium botulinum presentes en la miel).

¿Qué pasa con el limón?

El limón es rico en vitamina C. Hay diversidad de opiniones sobre el efecto que causa en nuestro sistema inmune.

El limón estimula la producción salival, mejorando la sequedad de mucosas. Sin embargo, en pacientes con gastritis, puede aumentar las molestias digestivas (tema controvertido).

El zumo de limón afecta a nuestras piezas dentales por sus ácidos corrosivos para el esmalte y sus azúcares pueden favorecer las bacterias cariogénicas.

Nos quedamos con la miel

Distinto efecto produce la miel a nivel de la salud dental y oral. En un ensayo clínico comparando miel, sorbitol y azúcares refinados, que disminuyen el pH de la boca (facilita la caries), con la miel el pH se recuperó y no disminuyó por debajo del punto de descalcificación dental (pH 5.5), que sí ocurrió con los otros azúcares.

Además, la capacidad antimicrobiana de la miel podría prevenir la caries, actuando sobre las bacterias cariogénicas (Streptococcus mutans y Lactobacillus). También hemos comentado su capacidad cicatrizante, por lo que tiene potencial para el tratamiento de la enfermedad periodontal, úlceras orales, etc.

En resumen, la miel mejora la tos porque disminuye la irritación de la mucosa respiratoria, tiene efecto expectorante (ayuda a expulsar flemas), suaviza la garganta y posee cierto efecto antibacteriano.